En todas las facetas del juego, Cristiano es un jugador distinto y contra la Sampdoria lo dejó demostrado. Un partido que sin una genialidad como la que hizo en el segundo gol de se equipo, probablemente hubiese terminado empatado.
En todo el mundo se habla del salto de Cristiano, del tiempo que estuvo suspendido en el aire y del remate fortísimo que dejó sin respuestas al arquero rival, lo notable es que hablamos de un jugador que tiene una amplia gama de golazos de cabeza y una colección de imágenes como las de ayer. Con la Selección de Portugal, con el Manchester United, con el Madrid y ahora con la Juventus. Por donde pasó dejó huella, hizo golazos y se robó los flashes de todos los medios.
Pero para eso vino, para eso son los jugadores distintos, para definir partidos y para inclinar la balanza en momentos de paridad y vaya que Cristiano lo ha hecho. Esperemos que se cumplan los deseos de todo el pueblo juventino y que lo pueda volver a hacer en la Champions, que es en anhelo de todos.
