Es obvio que a Cristiano no le gusta ser sustituido en los partidos, que no está acostumbrado y que no se va a acostumbrar. Así como es obvio que todo el show que armó e instaló la prensa italiana es injustificado y desproporcionado. Uno esperaría que con las declaraciones de hoy post partido de Portugal, haya quedado todo claro y que el tema se termine, pero nada invita a ser tan optimista.
La prensa sensacionalista está desesperada porque Cristiano y Sarri se peleen y porque eso genere una crisis en un equipo que pareciera estar para cosas grandes. Ojalá lo que dijo Cristiano hoy sea valorado en su justa dimensión y que más allá de su rendimiento físico y de sus reacciones al ser sustituido, se tome en cuenta que tanto a Portugal como a la Juventus le ha ido más que bien con él el cancha.
Basta de chismes y de intrigas.