Dybala está convenciendo a Sarri.

Mucho se dijo sobre Dybala en el receso y en el inicio de la temporada. Hubo quienes lo ubicaron en media Europa y algunos osados hablaban de un cambio mano a mano con el Inter por Lukaku.

El punto es que ese cambio sonaba como cambiar manzanas por naranjas. Nada tiene que ver un jugador con el otro. Uno es pequeño, gambeteador y con una zurda privilegiada y Lukaku es un jugador tosco, lento, con poca habilidad y no con pocos bloppers a cuestas, pero con una gran fortaleza física.

El punto es que Dybala no se fue a ningún equipo y Lukaku se quedó en el Inter y por ahora, todo salió bien para la Juventus.

Dybala está jugando bien, está asistiendo, está anotando, algunos de ellos grandes goles por su calidad y por el sentido de la oportunidad y con todo esto pareciera estar convenciendo a Sarri de que tiene que jugar, más allá de la rotación natural que tiene cualquier equipo que participe en varias competiciones.

Paulo dijo muchas veces que Turín era su casa y que se quería quedar en la Juventus. En tiempos en los que los jugadores se besan el escudo de la camiseta del club que les pague más, los gestos de Dybala no son poca cosa y mucho más si esos gestos son reforzados con goles y buenas jugadas.

Bienvenido el que nunca se fue.