El domingo contra el Inter de Conte será la primera gran prueba de fuego del equipo de Sarri. Y es que más allá de la rivalidad histórica entre los clubes, habrá un enfrentamiento de estilos entre dos entrenadores que a pesar de sus diferencias, han estado en Chelsea y en la Juventus.
Hasta ahora el “sarriball” no se ha visto y la Juventus a pesar de su buen andar y se conseguir buenos resultados, ha quedado en deuda en la generación de juego, sobre todo en el mediocampo. A veces parece más un equipo de Allegri que del mismo Sarri.
Esto pudiera cambiar o mejorar con el protagonismo que poco a poco ha ido tomando el galés Ramsey, a la espera de lo que pueda aportar Rabiot.
Sarri debe estar al tanto de esta “deuda” pues el juego del equipo todavía no se corresponde con su gusto futbolístico, ese gusto que lo hizo convertir a sus equipos en protagonistas y que lo ayudó a llegar a Turín. El domingo contra el Inter es una muy buena oportunidad de empezar a mostrar una mejoría.